Kimi, campeón para la historia
Andrea Kimi Antonelli se proclama campeón del mundo en el Gran Premio de México y se convierte en el más joven de la historia. Sucede a Norris como campeón y a Vettel como el piloto más joven en lograrlo.
Se acabó la espera. Kimi consigue la hazaña. Campeón del mundo de Fórmula 1, el más joven en lograrlo jamás, con 20 años y 68 días. Y lo hace a lo grande: compartiendo podio con dos de los pilotos más grandes de la última década. Con ello, entra en el selecto grupo de los 36 campeones que ha tenido la historia de la categoría. Es el tercer piloto italiano que consigue el título y el primero en 73 años, desde que Ascari lo lograra en 1953.
Una historia de ensueño, digna de película
El campeonato de Kimi adquiere mucho más valor si nos detenemos a pensar en las circunstancias en las que lo ha conseguido y en de dónde venía el joven piloto italiano.
También es una victoria para Toto Wolff. El austríaco apostó por él hace ocho años, cuando Kimi era tan solo un chaval que destacaba en el karting europeo. Volvió a apostar por él hace dos, cuando Hamilton ponía rumbo a Ferrari y Wolff decidía ascender directamente a Kimi, con tan solo 18 años y una única temporada en Fórmula 2.
Y es que la trayectoria de Kimi, hasta el momento, ha consistido en romper moldes en cuanto a las etapas habituales de formación de un piloto. Saltó de la Fórmula Regional Europea a la Fórmula 2 y, al año siguiente, dio el salto a la categoría reina del automovilismo de la mano de Mercedes.
Pero no todo ha sido un camino de rosas. Kimi debutó con Mercedes con el pie izquierdo: el mismo fin de semana en que se anunciaba su fichaje por las flechas plateadas, también participó en una sesión oficial de Fórmula 1 en Monza, su casa. Sin embargo, apenas 20 minutos después, sufrió un accidente en la Parabólica y acabó contra el muro.
Entonces surgieron las dudas, que se intensificaron tras una temporada 2025 extremadamente complicada. Constantemente superado por su compañero de equipo, protagonista de diversos incidentes a lo largo del año y con una diferencia de puntos muy abultada respecto a Russell al final de la temporada. La falta de experiencia y la dificultad para adaptarse a los monoplazas de la anterior normativa lo condicionaron durante todo el año. El debate sobre si había sido demasiado pronto para debutar con Mercedes estaba sobre la mesa.
Pero Kimi, lejos de venirse abajo y demostrando una madurez soberbia, le ha dado la vuelta a la tortilla y ha firmado una actuación digna de los mejores de la historia: nueve victorias, siete poles, 16 podios y más de 100 puntos de ventaja sobre todos sus perseguidores, incluido su compañero de equipo. Además, ha sellado el campeonato a falta de cuatro carreras. ¿Quién lo habría dicho hace menos de diez meses?
Un podio con mucho simbolismo
Ganar un Mundial de Fórmula 1 es todo un logro, pero hacerlo compartiendo podio con Lewis Hamilton y Max Verstappen, quienes, además, te alzan hacia el cielo, es algo incomparable.
Para ponerlo en contexto, hace apenas cinco años, cuando Max y Lewis libraron una batalla histórica por el Mundial, en la que el neerlandés se coronó por primera vez, Kimi tenía tan solo 15 años y debutaba en la F4 italiana.
Hoy, esos dos pilotos han protagonizado una imagen para el recuerdo al levantar entre ambos a Kimi durante la ceremonia del podio.


